
Solo he conocido poetas arrogantes. Tengo la vana esperanza de cruzarme con un verso que me diga:
- Hola don Pepito.
- Hola don José.
Y me tienda una mano.
Y me grite que no es nadie.
Dié

Solo he conocido poetas arrogantes. Tengo la vana esperanza de cruzarme con un verso que me diga:
- Hola don Pepito.
- Hola don José.
Y me tienda una mano.
Y me grite que no es nadie.
Etiquetas: Die
Cuarenta. Nada era tan importante, nada era tan grave, pero todo es necesario Diego. Puedo decirte desde aquí que lo estás haciendo muy bie...
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